La Asociación de Familias de alumnos y alumnas de l’Escola Paco Candel, situada en el barrio de Santa Eulàlia de L’Hospitalet, ha empezado un periodo de movilizaciones para reclamar a la Generalitat la financiación para la construcción de la nueva escuela.
A las familias se les ha acabado la paciencia, y han elaborado un calendario de protestas, que no tendrá fin hasta que se desbloquee el proyecto de construcción de la nueva escuela. Para que esto suceda la Generalitat tiene que firmar el convenio que asegure el pago de la construcción de las nuevas instalaciones.
El Ayuntamiento de L’Hospitalet se ha comprometido por su parte a avanzar los cerca de 8 millones de euros que cuesta el nuevo edificio, pero la Generalitat argumenta que no puede pagar más de 6 millones porque es el estándar previsto para los centros públicos.
Los alumnos y alumnas reciben las clases desde hace más de doce años en barracones. El retraso en la construcción de un nuevo edificio, viene dado porqué la Generalitat no lo veía necesario, ya que entendía que en la zona donde se encontraba ubicada la escuela Paco Candel, no se cumplía el estándar demográfico, que creara una demanda de escolarización suficiente para la construcción de una nueva escuela. «La Generalitat participó en el proyecto del nuevo centro escolar desde el primer momento, siguió de cerca el trabajo de la comisión, estuvo informada de todo, pero ahora se descuelga en el cierre de la partida de la financiación, lo que deja en el aire la viabilidad del nuevo edificio», según las familias.

